“TOOTS” THIELEMANS

La armónica es un instrumento que, en el mundo del jazz, no tiene el pedigree del saxo o la trompeta. Parece un instrumento infantil y se puede tocar de oido, sin saber una nota de solfeo. No obstante, escuchando la armónica de “Toots”, como la toca y el sonido que consigue de ella nos hemos de descubrir.

Nos dejó a los 94 años, el mes pasado y nos queda su música en el cine, en “Midnigth Cowboy” o en “Bagdad Café” entre otras y acompañando a músicos de la talla de Stevie Wonder o Pat Metheny. Era un armonicista extraordinario.

Este es un post pequeñito, solo para calentar motores pero no os perdáis este video, grabado en Suecia en 1969 con “Toots” acompañando a una deliciosa Elis Regina en plena juventud (tenía 24 años), una de las mejores interpretes de la música de Brasil, que lamentablemente falleció doce años después. Os fascinarán los dos.

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SARAVÁ, VINICIUS, SARAVÁ

E melhor ser alegre que ser triste
Alegria e a melhor coisa que existe
E assim como a luz no coracao
Mas pra fazer um samba com beleza
E preciso um bocado de tristeza
Senao nao se faz um samba nao

Es mejor estar alegre que estar triste
La alegría es la mejor cosa que existe
Es como una luz en el corazón
Pero para hacer una samba hermosa
Es necesario un punto de tristeza
Si no, no se hace una samba, no

Así comienza el poema que Vinicus de Moraes escribió para una canción compuesta por Baden Powell: “Samba de Bençao”

Vinicius de Moraes nació en Rio de Janeiro, un día como hoy: 19 de octubre de 1913.
Fue uno de los impulsores de la nueva música brasileña, la llamada “bossa nova” que combinaba la samba tradicional, con el jazz e incorporaba temas líricos en las letras de las canciones, gran parte de ellas debidas a la inspiración de de Moraes.
El punto de partida de esa nueva música, que no era nueva en realidad sino la música brasileña de siempre renovada en profundidad, fue la película de 1959 franco-italo-brasileña “Orfeo negro” basada en la obra teatral “Orfeo de Conçeiçao” escrita unos años antes por el propio Vinicius de Moraes. A partir de entonces la llamada bossa nova se escuchó en todo el mundo, especialmente durante las décadas 60 y 70, a ello contribuyó la aportación de músicos como Joao Gilberto, Tom Jobim, Stan Getz, que contribuyó con destacados apuntes jazzísticos, Getz era un saxo tenor de primera línea y muy reputado en el mundo del jazz en aquellos años. También intérpretes como María Creuza, Elis Regina o María Bethania, por citar solo algunos de los más destacables, participaron en elevar la bossa nova a la categoría de música popular de alta calidad.

El hecho de que la poesía de Vinicius de Moraes esté tan vinculada con este tipo de música popular ha podido generar un cierto rechazo a su obra como poeta en algunos círculos intelectuales y de literatura pero, en realidad, se trata de unos de los principales autores en lengua portuguesa del siglo XX.

Vinicius de Moraes falleció en Rio en julio de 1980, hoy hubiera cumplido 101 años.

Saravá, Vinicius, saravá.

En el video que se incluye a continuación se puede ver a una de las más grandes: María Bethania, en una interpretación antológica de la canción cuya letra encabeza esté comentario: “Samba de Bençao”
Esta canción se popularizó en todo el mundo a raíz de su inclusión en la banda sonora de la película “Un homme et une femme” de Claude Lelouch ganadora en Cannes en 1966. No resistía comparación con otras películas de la “Nouvelle vague” como “A bout de soufflé” o “les 400 coups” pero fue entrañable para una generación en parte gracias a su música y por las interpretaciones de Trintignant y Anouk Aimée.